Rojo
lunes, 28 de septiembre de 2015
Rojo
Chapa tu choro
domingo, 27 de enero de 2013
Por una causa más humana
-Muchas han sido las protestas y pocos los oídos que han escuchado y hecho algo en contra de este espectáculo. Esto no puede seguir- sentencia don Ignacio y enfatiza sus palabras, con el mismo aplomo que tuvo al fundir sus antiguas pertenencias (banderillas ,estoques) de esa vida absurda que llevaba, la de un asesino en traje de lentejuelas.
Llámalo arte, si quieres
Esta actividad es considerada un arte por algunos en cuanto a las distintas expresiones plásticas que se expresan, además de valorar la valentía del matador al enfrentarse al toro. Muchos consideran el toreo una práctica de excesiva crueldad contra los animales. La UNESCO define la tauromaquia como "El terrible y venal arte de torturar y matar animales en público, según unas reglas, desnaturalizando la relación entre hombre y animal. Constituye un desafío a la moral, la educación, la ciencia y la cultura".
lunes, 18 de abril de 2011

La ingeniosa utilidad de las sobras
Su presencia nunca falta en nuestras mesas, sacarle provecho es clave cuando el tiempo es corto y el hambre es grande. Esta es la anécdota y consejos de un modesto aprendiz que hizo de ellas, una mixtura de sabores.
Todo marchaba a pedir de boca. Se relamían los labios, pedían repetición de postre; más tarde, un vasito más de ese Cabernet Sauvignon que me esta tentando, y Mario y Blanca rechinaron copas y celebraron la cena mientras visualizaba mi nueva posición en la revista: jefe de informaciones. No tan pronto, aprendiz, repetía y repetía. Muy rico todo y salud.
– Provecho, y espero puedan venir otra vez-. - Nos vemos mañana, David. Te defiendes en la cocina, compadre. Te felicito. Ya sabes, si te quedas sin chamba, hay tienes un as bajo la manga -, rieron los dos. Un abrazo con olor a enrollado de pavo despidió a ambos. Bajamos las escaleras. Dos invitaciones más y el ascenso estará cocinado, pensaba mientras los veía perderse en su Volswagen Beetle plateado sin saber que lo peor me esperaba allá arriba.
Platos con crema blanca, copas teñidas de ese tinto embriagador, porciones generosas de tallarines por aquí y por allá, pedazos de enrollado que no se pudo acabar adornaban ahora la cocina, sin contar las porciones de selva negra que aún quedaban para meterle diente, las masitas de wantanes por preparar y la espinaca que nunca utilicé en la ensalada. Comida hay, pensé de eso no me preocupo, pero ¿cómo sacarle provecho a éstas sobras deliciosas?
Había que transformarlas, reinventarlas y engañar al ojo con una vestimenta apropiada y un poco de imaginación. Al terminar de lavar los platos, eché a volar mi mente. Déjenme contarles de cómo saqué el jugo al refrigerador para cinco días
Día uno: si tienes unos perfectos tallarines que te sobraron y te salieron al dente y aún sirven para el diente, mi consejo es mezclarlos con una barrita de mantequilla, queso y un poco de orégano, unas tiritas de queso y jamón, si es que el bolsillo lo permite, y tendrás el almuerzo del lunes. Unos sabrosos tallarines con mantequilla, estilo casero.
Día dos: si aquel atado de espinaca verdosa no pudo convertirse en ensalada, pues transformémoslas en unas suculentas torrejitas agregando una cebolla y un tomate que nunca faltan en casa; acompañémoslas con un arrocito graneado y con lo restante hagamos nuestra ensalada, y tenemos el plato del día martes. Ni Popeye se resistiría.
Día tres: le toca el turno a los pedazos de carne que éste enrollado dejó. Una buena idea es picarlo en cuadraditos y con la ayuda de unos tallos de cebollita china, un huevo, un puñado de arroz y un chorrito de sillau podríamos crear nuestro propio arroz chaufa. Te encantará.
Día cuatro: imitando aquel sabroso enrollado de pavo que nos quedó, probemos hacer el nuestro con las masitas de wantan y la carne sobrante del enrollado, y sino sobró, cien gramos de carne molida pueden ser el relleno perfecto al freírlos en aceite bien caliente previamente sazonados con sal y pimienta. Ponga usted a freír esa papitas cocktail que quedaron de la cena del domingo ya que acompañando los enrollados quedarán esplendidos en su boca. Pique un poquito de perejil y adorne. Un poco de calorías no hace daño en este crudo invierno.
Día cinco: engríase con un millkshake de selva negra. Si no lo ha hecho, vaya ahora mismo a cortar en pedazos esas porciones, agregue leche a discreción, unas gotitas de vainilla y hielo picado. Licuar a velocidades intermedias para que quede espumoso y sirva en un vaso alto para impresionar. El tamaño importa.
El trabajo es extenuante pero gratificante al fin. Las comidas no son mi fuerte pero el empeño que le puse hizo su parte y ahora, como jefe de informaciones de este diario, creo que realmente debo seguir algunos cursos de cocina. Creo que me defiendo. Por lo pronto, ese arroz blanco y esos frijoles canarios que están en mi cocina combinarían a la perfección como tacu tacu con una milanesa de acompañamiento. ¿Deseas probar?
jueves, 15 de abril de 2010
La gallina de los huevos de oro

Periodismo que encanta a multitudes alrededor del mundo. Con la visita de Mario Testino en la reapertura del Mali acompañado de la top model, su esbelto y moldeado cuerpo fue captado una vez más por el lente en suculento top less, no podía ser menos, disfrutando de un sol de otoño casi veraniego mandando a la basura una vez más su derecho a la privacidad. La gallina una vez más incubó y con creces. Cumplido el objetivo, mensualidad asegurada, y si te doy un plus por esa primicia, eres un periodista que se juega el día en día en la cancha. La gente consume y eso basta. Pasa por caja y buenas noches los pastores. Camino con mis cinco años de estudio a cuestas y me siento contento. Tal vez.
Si pretender encandilar a muchos requiere pasar la barrera de la decencia, respeto, palabras arcaicas que el viento se llevó, la noticia a sido volteada y no precisamente para mejorarla sino para realzar maliciosamente el mensaje. Pretendo seguir mis principios y no ahogarme. Solo espero que mi salvavidas pueda resistir la mordida de los tiburones superiores de la noticia objetivo tomándome un caldo de gallina sin huevos de por medio.
Q.E.P.D.

Almorzábamos todos juntos y yo esbozando una sonrisa de oreja a oreja cada vez que comentaban que bien le había salido el plato a mi hermana ya que mamá trabajaba por esas horas. No dejaba ni un grano de arroz ni tampoco un pedacito de ese marrón delicioso en el plato.
El destino quiso que viviera en otro país por cierto tiempo donde la comida chatarra era bandera de su alta cocina. Tenia que dejar de lado mi exquisitez para pasar a sanguches kilométricos y hamburguesas al carbón. Pasó el tiempo como pasaba cada bocado sentado en la mesa de la casa, y ahora de regreso en el país de ricas comidas, sentado en el local de la receta secreta del abuelito cocinero, recuerdo la partida de mi plato favorito.
Acompáñame al mercado, dijo mi hermana apresurando el paso. ¿Que vas a hacer?- ¿Sangrecita?, sugerí y mi sonrisa de oreja a oreja otra vez en el rostro. Ganaste, dijo mi hermana y pasito a paso llegamos al mercado. Directo y sin asco fue la puñalada al corazón cuando observé el pataleo del desafortunado previo corte al pescuezo para que mis ganas por el marrón delicioso se esfumaran hasta el día de hoy sin retorno alguno. Un kilo y bien pesado porque sé como le gusta a ese mocoso, atine a escuchar al sr. Emilio, degollador y de la misma escuela de Jack, el de Londres, desde la distancia que dividía a su puesto de mi presencia ante tan horrendo espectáculo. El marrón delicioso ya no volvería a ser más la delicia de mis días.
Quedé consternado y trate de justificar mi gusto por el plato tratando de ver si lo mío era un capricho ó era yo parte de los personajes del mundo de Crepúsculo. No sabía igual, pero el dolor era minúsculo comparado con el pataleo de los plumíferos que deleitaron mi paladar infantil. ¿Cuanto es, señorita?- ¿Un megacombo? 12.50 ¿quisiera agrandar sus papas por 2.50?- No, gracias. El abuelito sonriente ganó la batalla contra el marrón delicioso. Maldito destripador y maldita visita al mercado. Descansa en paz, platito del ayer.
jueves, 2 de octubre de 2008
Más fuerte que la sangre

Tú fuiste la razón de mi vida. ¡Por qué me engañaste, puta desgraciada! Nunca te di motivos, tú tampoco. Nunca di tanto amor a nadie. Me confesaste lo mismo… pero no. Guardaste lugar en tu corazón para uno más al que dabas todo, y yo era el pobre y miserable al que obsequiabas migajas de cariño. No podías estar conmigo mucho tiempo y compartir el amor que te profesaba. ¡Tu maldita mentira descubrí!!!
Te seguí, te interrogué. No me convenciste. Y tuve que matarte porque mentías... ¡mentías! Me dolieron los hachazos que salpicaban tu sangre en mi rostro. No podía tenerte ni tampoco nadie lo haría. El bosque a medianoche fue testigo. ¡Pregúntale si no te amé!
No puedo dejar de llorarte, te recuerdo siempre tan niña, tan mía. Te enterré allí donde solíamos pasear por entre árboles de olivos. Cavé tu propia tumba. Siempre te visito. Nadie sabe el por qué aparecen cada 24 de noviembre un ramo de rosas blancas en medio del bosque……..
Querido lector, suplico que me entregues. Debo pagar castigo y eres el juez de mi destino. No dejes escaparme sino te convertirás en mi cómplice, y no podrás dormir en vida tranquilo pensando por qué callaste….
Joaquín Manchego
Pasaje Monte Cristo 146- Dpto. 44
Cercado de Lima
Lima, 24 de noviembre de 1975


